· Trabajadores tendrán derecho a la desconexión, sin prejuicio de la relación laboral, afirma

· Se privilegia a personas con discapacidad, pueblos originarios, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia

La nueva forma laboral que se instaló con la llegada del coronavirus a nuestro país, demanda modificaciones urgentes a la regulación del trabajo a distancia para proteger a los trabajadores de abusos en los horarios y carga de trabajo, afirmó el senador Israel Zamora Guzmán, del PVEM.

"No será una nueva forma de contratación, sino una herramienta para la continuidad y permanencia de los derechos laborales que se han adquirido en alguna empresa o institución", señaló.

Por ello, impulsa una Ley Marco que será presentada ante el Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino), y un referente para los países de la región.

El legislador integrante de Comisión de Trabajo y Previsión Social, planteó que la nueva regulación integra el derecho del trabajador a recibir una compensación por el uso de servicios de su hogar, como la luz e internet.

Además, tendrán derecho a la desconexión, es decir, el trabajador no estará obligado a responder llamadas, mensajes o correos electrónicos que se le realicen fuera de la jornada laboral, y esto no será una causal de despido, explicó el senador.

Esta ley, dijo, representa un apoyo en la protección de los empleados que decidan, mediante acuerdo expreso con el empleador laborar a distancia y será aplicable para el sector público y privado.

La propuesta, indicó, beneficia a las personas trabajadoras y el medio ambiente, ya que se reducen los tiempos de traslado y con ello el uso de vehículos; aumento en las fuentes de empleo formal y combate a la informalidad.

Zamora Guzmán subrayó que se debe dar prioridad a quienes realicen estudios; mujeres en periodo de lactancia; personas con discapacidad y aquellas que tengan bajo su cuidado a adultos mayores, personas con discapacidad y menores de cinco años.

El senador del Verde Ecologista explicó que se faculta a las autoridades competentes a realizar un programa especial para el fomento del trabajo a distancia para personas y grupos vulnerables o en situación de discriminación.

Así, se verán favorecidos los pueblos y comunidades indígenas, afrodescendientes, adolescentes, personas adultas mayores, personas con discapacidad, migrantes, mujeres embarazadas, familiares de personas víctimas de desaparición y desaparición forzada y víctimas de violencia.